ofuscacinm1

Los vampiros y sus disciplinas

Un vampiro tiene poderes sobrenaturales que le caracterizan, estos poderes le permiten adaptarse de una forma u otra a las oscuras y peligrosas noches de la Yihad. Las disciplinas dependen del tipo de sangre vampírica que corra por las venas del vástago en cuestión, esto también determina que un vampiro pertenezca a un clan u otro. La Taumaturgia no deja de ser el dominio de la magia de la sangre que caracteriza a los Tremere, la Obtenebración es el dominio de las sombras que posee el temido clan Lasombra, la Vicisitud el arte que tiene el clan Tzimiste para moldear su carne (o la de sus enemigos). Ahora bien, aunque un vampiro tenga unos dones inherentes por tener la sangre de un clan, eso no imposibilita que adquiera el conocimiento de otras disciplinas que no son propias de su clan (siempre que alguien se las enseñe, obviamente). Así pues, aunque un Brujah de 10º generación tenga como disciplinas propias de clan Potencia, Celeridad y Presencia, nada le imposibilita que pueda acabar desarrollando con el tiempo y la experiencia Fortaleza (o Fortitud), o que pueda aprender Ofuscación si algún Nosferatu se preocupa de enseñarsela.

Nota: Solo las disciplinas físicas básicas (Potencia, Fortaleza, Celeridad) pueden obtenerse de forma autodidacta. Las otras disciplinas deberán ser enseñadas por otro vampiro (y solo para tener el derecho a comprarla mediante el gasto de experiencia) o en su defecto habiéndolas obtenido mediante Diablerie (reglas que describiré más adelante). Como excepción, Vicisitud y Dementación son dos disciplinas incluidas en la propia sangre de los vástagos y consideradas como una enfermedad, por lo tanto si un vástago prueba sangre contaminada obtendrá pues la “enfermedad”. Esto no es una mera ventaja, la Vicisitud a la larga puede acarrear trastornos mentales, y ningún vástago debería poseer Dementación sin desarrollar la locura que conlleva el conocimiento que se supone posee el clan Malkahvian.

Disciplinas… ¿Un medio para un fin?

Los vampiros tienen poderes sobrenaturales, pero contrariamente a lo que se pueda pensar, los vástagos no usan sus dones a la ligera. El Mundo de Tinieblas en general, y Vampiro en particular es un mundo de “riesgo calculado”. ¿Qué significa esto? ¿Qué un Brujah no puede usar su “mirada aterradora”, habilidad de Presencia al nivel 2, para amedrentar a su enemigo? ¿Qué un Toreador no puede usar sus poderes de Auspex para leerle el aura a alguien? ¿Qué un Lasombra no puede usar su Dominación para implantar órdenes subconscientes en su enemigo? Hasta cierto punto así es. Esto debe de entenderse más bien como una norma social de los vampiros. Evidentemente cada uno de los ejemplos anteriores podría darse, pero como norma social no se hace. ¿Qué será más efectivo? ¿Que el Toreador antes mencionado sea capaz de distinguir sutiles gestos en su objetivo que le delaten, que sea capaz de sonsacarle la información que desea  en un sutil enfrentamiento dialéctico, o que por el contrario fije su vista en la nuca de su objetivo para interpretar el color de su aura? ¿Qué resultaría mejor? ¿Que el Arzobispo de Dawn exprese una orden en forma de petición a las manadas que se asientan en su ciudad o que use Dominación para forzarlas a hacerlo? ¿Perdería así el respeto de sus subordinados y daría la oportunidad a sus rivales para que usurpar su puesto?

Claro está que no es lo mismo usar una disciplina contra un vampiro que contra el vulgar ganado (humanos), pero de cualquier forma nunca debería ser el recurso principal de un vampiro, aparte de las consecuencias que pueda traer para la Mascarada que tanto se empeña la Camarilla en mantener, o la “mascarada tácita” que creen necesaria los vampiros más veteranos del Sabbat.

 

Potencia y Celeridad…algunas modificaciones

En nuestras partidas hemos tomado como norma que la potencia no da éxitos automáticos al herir, sino que suma tantos dados a la reserva de dados para herir, como rango se tenga en la disciplina. Por mucha potencia que tengas,si de base tu fuerza era 1 o 2, eres un tirillas que se ha convertido en spider-man, pero no eres Hulk y un golpe no dado con la fuerza adecuada por mucha que tengas no hará tanto daño. Por otro lado, celeridad hasta dónde tenemos entendido, se basa en gastar un punto de sangre para tener tantos turnos adicionales como nivel tenga la disciplina. Nosotros consideramos que este lujo tendría que tener un precio.Si eres una vampiro con un nivel tan alto de Celeridad, deberás gastar sangre acorde a tu nivel para alcanzar tan altas velocidades. De este modo un vampiro que tenga Celeridad 3 y quiera tener tres turnos adicionales,deberá gastar tres puntos de sangre por turno.

Los que hemos dirigido alguna vez a algún juego de rol sabemos que es más que memorizar reglas, tablas, o ambientaciones que pueda contener un manual. El noble arte de matar personajes jugadores conlleva más que simplemente aplicar de forma frívola reglas o seguir un manual a rajatabla. Y es que, a fin de cuentas, lo maravilloso del rol (sobre todo si diriges) es que le das forma y vida a un mundo, que no hay mejor director que aquel que sabe rediseñar las reglas para que se adecuen a su historia y con ello disfrute, tanto la mesa de juego, como él mismo.

 

Por eso queremos dedicar un hueco (como no…) a hablar de partidas, situaciones, reglas caseras, personajes jugadores suicidas, personajes adorables o, como no, los típicos personajes no jugadores psicópatas, niños mimados del Máster, que pavimentan los suelos con hojas y hojas de personajes “jubilados prematuramente”. Con todo ello, pretendemos ofrecer algunos consejos, anécdotas e ideas a cualquiera que quiera pasarse por aquí.

 

Las primeras entradas de este apartado, a cargo de un servidor, tratarán sobre Vampiro la mascarada, lo que no deja de ser un simple punto de partida, ya que no será el único juego del que se tratará. Por supuesto, como no podría ser de otra manera, esta sección ofrece, sugiere y comparte.En este maravilloso mundo de orcos, elfos, criaturas de la noche, dioses primigenios y magia, las reglas las pones tú.Toma lo que consideres, o pasa de ello y disfruta del contenido de este variado aquelarre de frikis. ¡Un saludo!

 

Lucius Brand

Querido diario:

Hoy voy a empezar a escribir para un blog friki, pero ya sabes que nunca me he considerado un friki en esencia, siempre he tenido amigos que de verdad se pueden denominar de esa manera y por el aprecio y el respeto que les tengo, siempre he considerado que estoy en un nivel inferior a ellos.

Es verdad que en cada grupo de amigos que tengo (y no son pocos) he podido compartir mi exaltación hacia mis gustos diferenciados de lo común y a veces bastante raros.

Y es que soy de los que cree, que escarbando un poco, todos tenemos un friki en nuestro interior y a poco que conozcas a otra persona se puede descubrir que tiene algún gusto apasionado por alguna cosa que ni te imaginarias de primeras. Cuando empiezo a conocer a alguien siempre busco ese lado oscuro de la fuerza… No, no es oscuro… “Always look on the bright side of life”… La cuestión es que si no encuentro ese matiz oculto de su personalidad, normalmente me preocupo por esa persona, y es que son gente que no tienen una vida demasiado interesante (pobres infelices), por tanto los considero oriundos de ese país llamado Grisonia y trato de que emigren a fronteras más favorables.

Y por si no creéis lo que os digo de que todos tenemos un friki cerca, os voy a poner unos ejemplos que seguramente cualquiera de nosotros podamos tener cerca:

El apasionado de las múltiples series, sean de baja audiencia, de contenidos bastante rarunos o de esas que vemos todos y que, por tanto, estos seres no paran de espoilearnos si no las vemos el mismo día que las retransmiten.

Después están los amantes de las pelis, esos que, cuando hablas de una de ellas, es el primero en dar su opinión o incluso te recita diálogos de escenas tal cual son y puede que hasta poniendo la voz parecida al actor de turno. También en este apartado están los que ven pelis que no conoce nadie y te las recomiendan insistentemente, incluso con vehemencia si te preguntan si la has visto y respondes negativamente. En esas ocasiones tu cara es la del emoticono de la gotona en la cabeza.

No podemos olvidar a los que, cualquier día de estos, se les cae la casa encima, sea por acumulación de vinilos de cuarenta mil grupos musicales, sea por estanterías repletas de cómics, sea por coleccionar libros, miniaturas o cualquier cosa que sea susceptible de ser recopilada con minuciosidad y mucho orden.

Los fanáticos de los videojuegos; quién no tiene un amigo con un pedazo de ordenador de sobremesa o con la última consola del mercado, que se pasa las horas muertas jugando hasta que se le derriten los ojos, es más, los llamas y te dan múltiples excusas para no salir de casa.

Y después están los roleros. Los roleros, en esencia, son esas personas que se juntan para armar de las suyas enfundados en la hoja de un personaje, jugando con él como si fuera su muñeco favorito, haciendo todo lo que no pueden hacer en su vida real y desahogandose así en cualquier multiverso.

¿Y qué es lo que tienen todos en común? Que son gente que disfruta de las buenas historias. Las buenas historias que cuentan los entresijos de la vida real y cosas que van más allá de esta realidad. A toda esa gente le gusta poder imaginar escenas diferentes, relatos que les evadan, narraciones que les hagan pensar, diálogos que les hagan recordar, historias al fin y al cabo…

Bueno, yo soy un poco como todas estas personas que describo, pero a la postre, esto es lo único que puedo decir de mí; que me gusta imaginar historias. Y en esas estamos aquí y ahora, descifrando sueños que simplemente quiero poner por escrito y compartir con todos vosotros.

Nos leemos

?¿

En el principio había una bola de fuego. Y esa bola de fuego se enfrió. Y entre los rescoldos quedaron charcos de aguas cósmicas. Y de esa sopa primordial el ser humano se alzó y observó el mundo.

Poco después empezó a soñar y a imaginar cosas, inventó los dioses y la religión (y dicen también que el oficio más antiguo del mundo), y empezó a “jugar a ser otro”… a jugar a rol.

Después de esto tuvieron que pasar incontables generaciones para llegar a la agricultura y con ella los otros importantes pilares de la civilización: la cerveza y la pizza. Pero esa ya es otra historia…

Aunque en lo de los curas y las pilinguis no hayamos evolucionado demasiado, en lo de jugar a rol, sí. Ahora, todo el mundo que quiera, puede jugar a ser otro cada fin de semana: Matar orcos a puñados, ser un vampiro de culebrón, protagonizar una opereta espacial o salvar al mundo de algún horror lovecraftiano. ¡Y lo que nos gusta oye!

Y hete aquí que de eso va este blog. No de curas y pilinguis, claro, sino de juegos de rol. Centrándonos principalmente en los que se juegan sentados alrededor una mesa con dados de múltiples caras y colorines (y con cerveza y pizza si es posible también; ver tercer párrafo).

En las siguientes semanas empezaremos a desbarrar sobre temas variados relacionados con el rol: Habrá literatura rolera, artículos sobre el arte de jugar a rol en sí mismo, aventuras para descargar… cosas de esas de blogs, vaya.

Nos leemos.