Hoy quiero hablar de ese halo más oscuro que aprecié en la última película de Starwars “El despertar de la fuerza”

Aun siendo bastante de lo mismo, el arte que hay en los escenarios de la última película de StarWars es innegable y bajo mi criterio añade matices más maduros en su fotografía.
A mi hermana y su ojo crítico ante lo estético (es patente que su originalidad al vestir solo puede ser la de una artista loca), al ver este Episodio VII, se dio cuenta que los exteriores del rodaje le recordaban a los cuadros de Fiedrich, compartiendo la idea de que han evolucionado hacia un aspecto más tétrico.

“El romanticismo alemán se nutre de un naturalismo pseudo místico y onírico, crear nuevos mundos imaginados, en parte provenientes de la literatura mítica romántica de la época; con mitos y leyendas. De ahí que Star Wars recupere quizás esta estética”
Sara Muñiz Pérez
Hermana, artista y musicóloga.

evening-1(4)
Caspar David Friedrich era un pintor romántico, por eso mismo creo que encaja tan bien en la estética de “El despertar de la fuerza”. La escenografía de esta se torna un poco hacia el lado tenebroso y con una estética más emotiva (y sino para emo Kylo) comparándola con la de sus antecesoras que eran mucho más originales pero también más infantiles.

Caspar_David_Friedrich_Winterlandschaft_mit_der_Ruine_des_Klosters_Eldenacaspar-david-friedrich-winter-landscape-1811Caspar_David_Friedrich_-_Abtei_im_Eichwald
fiedritch 1

La pelea entre Rey con su sable de luz azul y Kylo Ren con su espada con guardas, perfectamente podría ambientarse en estos cuadros de paisajes boscosos y nevados. Hasta la esgrima que se ve en las peleas recuerda la crudeza de los combates medievales, la edad media siempre aparece de alguna u otra manera, como una mirada atrás, en los cuadros de esta época.

Por otro lado al ver la nieve la mente nos lleva a aquel planeta nevado en el que comenzaba “El imperio contraataca”
Caspar_David_Friedrich_-_Das_Eismeer_-_Hamburger_Kunsthalle
a-northern-spring-landscape

Podrían ser perfectamente estas imágenes pertenecientes al planeta Hoth, pero ahora me gustaría reseñar la nave náufraga entre las rocas de hielo del primer cuadro; que me recuerda la impactante escena de los restos del destructor en el desierto de Jakku, donde Rey buscaba piezas para ganarse sus dineros vendiendolas. La nostalgia, la crudeza y decadencia de escenas de este estilo nos evocan esos sentimientos tan asimilados al romanticismo del siglo XIX.
Recordando naves estrelladas, quisiera dejaros una obra de Paul Nash que aunque sea posterior me recuerda al autor del que hablamos en esta entrada y que seguramente lo haya tenido como referente:

Totes Meer (Dead Sea) 1940-1 Paul Nash 1889-1946 Presented by the War Artists Advisory Committee 1946 http://www.tate.org.uk/art/work/N05717

Lógicamente no he encontrado nada parecido en su obra a unas ruinas suramericanas como las del verde planeta donde van a buscar información de la señora de piel naranja, pero sin duda tienen también ese toque de oscuro misterio sempiterno tan críptico. Las edificios deteriorados por el tiempo y que evocan otras épocas son otros de los elementos básicos en toda la imaginaria de los cuadros de Fiedrich y del romanticismo:

the-watzmann-1825Rocky_Landscape_in_the_Elbe_Sandstone_Mountains_-_Caspar_David_Friedricheldena.jpg!Blog

the-dreamer-1840Sin más me despido:

Soñar con nuevos mundos

 

 

 

 

TOPOUMMMM!!!!

La explosión bajo tierra no se hace esperar.

Antes de Navidades le eché un ojo a un juego sobre topos en la Gran Guerra:

¿Topos?¿Gran Guerra?

Pues sí. En aquella época al parecer ya no quedaban muchos campos sin agujerear por las bombas. Desgraciadamente eso generó otra pequeña Gran Guerra en el subsuelo. Los topos, ante tal falta en su hábitat, se disputaban los pocos campos que todavía eran decentes para sus quehaceres topunos bajo tierra. Así fue como siguieron el ejemplo de los bipedos terrestres y se pusieron a guerrear sin que fuese apreciada su gran contienda.

Si es que hasta sin querer generamos perturbaciones en otros mundos y ni siquiera nos enteramos de ello pues bastante ocupados estamos con nuestras disputas…

Como resultado de un estudio biológico-histórico se creó una modelización de aquel suceso y como tenía poca utilidad en el ámbito académico, sus locos creadores lo convirtieron en un juego de estrategia.

“Si no se hace caso a la historia humana, ¿cómo se va a poner por encima la historia de estos animalillos?”

Siendo grandes aficionados a los juegos de mesa, no podían desperdiciar la oportunidad de ironizar de esta manera, elaborando un producto para el gran “show business” de la actualidad, sobretodo alrededor de las múltiples maneras para adormecer las mentes. Y así reivindicaban su trabajo de una manera creativa y divertida, con un toque irónico y pedagógico.

topoum2

 

Bueno, espero que a los creadores de este juego les guste esta ficticia forma de presentar el proyecto que hace poco compartieron en Verkami.

Según lo ví me encantó, pues a la par de un argumento original, me cautivó su estética muy bien lograda y divertida de por sí. Como toda buena idea friki, rápidamente se la propuse a mis compañeros daderrantes y sin dudarlo nos convertimos en mecenas.

Este juego en ciernes ya ha conseguido el objetivo principal de su crowdfunding y próximamente saldrá a la luz. No obstante desde El Dado Errante nos gusta dar apoyo a las buenas ideas y queríamos ver si, como a nosotros, os entusiasma esta nueva proposición para una buena tarde-noche alrededor de una mesa.

VIDEO PRESENTACIÓN

Un resoplido, una pezuña raspando el suelo, un movimiento de testa cornada, esos son los gestos desafiando a toda la jauría.

El toro es enorme, todo un semental furioso que no gusta de la presencia de los perrolobos, esos que habían perseguido a nuestros ciclistas exploradores hasta el grupo de árboles. La escena que ven encaramados a las copas y ramas más altas, es digna de los antiguos documentales de National Geographic; la confrontación de los depredadores y los grandes herbívoros.

Mirando con más atención, se ve a la distancia un rebaño de vacas, con las crías en el centro y unos jóvenes toros posicionados a la expectativa.

La manada de lobos mestizos se va abriendo atentamente alrededor de la formidable figura del toro. Él no espera, arremete contra el más cercano con ímpetu, con agilidad el lobo se zafa y uno de sus compañeros, un joven pastor alemán con más pelo de lo normal, aprovecha para lanzarse sobre el cuello de la presa, pero el toro es rápido y se percata de ello; tan solo moviéndose un poco de lado y girando desde abajo la testa, estampa uno de sus cuernos en la parte baja de la mandíbula dispuesta a morder, el movimiento es tan rápido que solo se puede ver como sale girando, por los aires, el cuerpo inerte del perro, cayendo muerto junto a uno de los árboles. El grupo de acechadores se repliega y gruñe, gira entorno al toro e intenta rodearlo, el toro se ve más acorralado y no para de moverse de un lado para otro, en un momento que da la espalda a uno de los perrolobos, este se lanza hacia los cuartos traseros mordiendo el muslo, mientras otro compañero de cacería se tira hacia el abdomen del enorme animal. Este último no termina de hincar bien los dientes pues al sentir la otra mordida en su pata trasera se revuelve, da una coz que aparta al mordedor y girándose con presteza lanza múltiples cornadas certeras al agresor más cercano. Los demás lobos aprovechan y atacan, pero el toro, con el punto fijando, sigue arrastrando a cornada limpia al lobo que consiguió pillar. Ahora es todo muy caótico, los perrolobos en pos del toro mientras el toro se ceba con el que intentó morderle la panza, alguno de los perros lanzan dentelladas a los cuartos traseros, otros saltan hacia el lomo cayendo sobre los que corrían por los laterales lanzando mordidas por donde podían.

En ese momento, de entre las hierbas altas y resecas salen las figuras de los dos jóvenes toros, arremetiendo con toda la fuerza de su movimiento sobre los perseguidores del líder del rebaño.

El polvorín es tremendo, una nube de tierra va subiendo alrededor de todo el conflicto y los movimientos de atacantes y defensores quedan entremezclados en una confusión cada vez mayor.

– ¡Ahora! ¡Vamos, bajemos rápido, corramos a por las bicis!- Comenta el veterano, que al saltar sobre la pierna mordida, suelta un gruñido por el dolor.

Nuestro grupo de supervivientes aprovecha la ocasión para correr como alma que lleva el diablo. Saltando por encima del quitamiedos, recogen las bicicletas del suelo de la autopista y empiezan a dar pedales tan rápido como les permiten las piernas y el asfalto resquebrajado. El viejo policía, aunque sigue en plena forma, se ve mermado por la herida y queda un poco retrasado. Avanzan sin descanso y al ver que se separan mucho los unos de los otros, el ruso y la delgada rizosa reducen su ritmo para que no queden descolgados la pareja que nos recuerda a Quijote y Sancho.

Pasados diez minutos a buen ritmo, manteniéndose juntos, vislumbran un edificio. No dudan en dirigirse hacia él en busca de refugio, no vaya a ser que alguno de los depredadores les siguiese. El edificio es bastante moderno, destaca más de lo normal entre los resecos pastos de esta parte de Castilla.

Al acercarse más, después de pasar de la autopista, con la bici al hombro, a un camino paralelo que parece dirigirse hacia esa mole de una sola planta, al poco de avanzar, ven un edificio antiguo que no se veía desde la A-1 por culpa de una hilera de árboles: Vallado con un portón oxidado, se ve un caserón de dos plantas de un blanco desconchado en sus paredes, haciendo la construcción un poco tétrica. En la fachada principal se pueden ver las palabras: Po legas Pcrt a. Fijándose bien se llega a la conclusión de que la “B” se ha transformado en “P” al perder una de sus nalgas y que la “d” a perdido la panza y ha dejado una escuálida “l” con lo que “Po legas” es igual a “Bodegas” y la otra palabra posiblemente haya perdido un cacho de “o” y la “i” entera, de lo que hace años debía de haber sido “Bodegas Portia”. Seguramente unas bodegas de vino, de esas tan abundantes en esta zona.

No se paran, siguen con la bici en la mano, pues por este vial es difícil montar. Tras un terraplén de piedra con hierbajos por ahí incrustados, se ve algo parecido al metal oxidado de la techumbre de un edificio mucho mayor, también el hormigón de los muros con zonas ya cubiertas de musgo reseco o algún tipo de moho. Esta edificación es la que se distinguía desde la autopista y según se acercan ven la fachada frontal de cristales enormes (unos cuantos rotos) y de planchas de acero galvanizado con motas de óxido. Un edificio que se aprecia que es de construcción relativamente nueva y al cual no es difícil acceder, pues uno de los ventanales pegados a la puerta principal está destrozado, posiblemente a golpes.

Una vez atravesado el umbral, ya en el recibidor, se puede ver el cartel en letras luminosas ahora apagadas, “Bodegas Portia”. Estas bodegas no se han librado del pillaje y es que siempre es muy apetecible buscar un poco de uno de los mejores néctares que provee la madre natura.

“Algo no cuadra, me temo que alguien la ha cagado… Está todo en silencio y hay un olor metálico en el ambiente que me da mala espina… Huele como cuando terminamos algún trabajo sucio en la Zona de Combate… Alguien se nos ha adelantado ¡me cago en la puta! otro día que no vamos a cobrar. ¡Joder! Solo me quedaba un trabajo para financiarme el nuevo dispositivo de control integrado de Biotechnica. Brito lo tiene y es una pasada, el hijoputa se mueve incluso más rápido que los mamones con Sandevistán.
¿Que cojones ha sido eso?”

-Eh Brito, ¿Eso fue nuestro grupo? No ha habido disparos pero ese gruñido parecía como el que hace Prince al cagar.-

-Prince, aquí Brito ¿Todo en orden?-

-Sí, todo en ord… ¡Mierda! ¿Qué es eso?

DISPAROS, GRITOS y estática

Un nudo se me pone en la garganta, el sudor frío empieza a recorrer mi espalda.

“Nunca había oído a Prince gritar de esa manera. Es el tío más duro del comando y además iba con Harry…”

-Dwain, apaga la luz táctica y pon la visión infrarroja en funcionamiento. Aquí pasa algo, creo que nos la han jugado. Joder, sabía que no teníamos que coger el trabajo… ¡Sígueme!-

-De acuerdo Brito, estoy a tus 4 cubriendote-

Avanzo detrás de Brito y nos paramos para mirar por un cruce de pasillos. El silencio después de los gritos y disparos es todavía más sobrecogedor, y por mucho que afino mi oído no consigo oír más que un pequeño zumbido que puede ser el propio de los servomotores de mi armazón Alpha.

Mirando por mi lado veo un movimiento, pero nada que aparezca en mi sistema infrarrojo, trato de enfocar bien con mi ciber ojo pero no logro distinguir nada. Solo veo algo que se mueve hacia mí despacio. Ahora que pongo atención suena un arrastre rítmico y sí, va acercándose. Brito me da un toque y sigue avanzando. Yo le chisto y le señalo en la dirección por donde veo que algo se acerca. No es nada que despida calor y con ese sonido rítmico supongo que será una máquina estropeada, uno de esos robots limpiadores que estuvieron tan de moda la decada pasada. En un edificio abandonado como este solo puede ser algo de ese estilo. Nos quedamos mirando pero rápidamente me hace el gesto para que avancemos.

Yo le digo por lo bajo: -Voy a encender la luz táctica que tengo curiosidad-

Según cambio mi sistema de visión y enciendo la luz táctica me quedo petrificado. Ni siquiera el gruñido que suelta la criatura cuando la enfoco me espabila del shock.

-¡Mierda, mierda, mierda!- Grita Brito.

Pero yo sigo sin apartar la vista de la figura que se acerca caminando arrastrando su pie derecho y alzando los brazos, que al oír la voz de mi compañero, torna hacia él.  Brito empieza a disparar llenándome de salpicaduras y trozos de carne que saltan desde el abdomen del hombre que tiende sus brazos hacia Brito. El arma sigue disparando cuando el cañón traspasa el agujero que ha abierto en el cuerpo que sigue avanzando inexorablemente hacia mi amigo, las balas siguen saliendo estrellándose en la pared del pasillo y ensordeciendome con el repiqueteo atronador. Balas que penetran armaduras dérmicas con tanta facilidad como han penetrado la carne de este sujeto.

No puedo dejar de pensar:

“¿Como no lo ha matado? Es un arma cojonuda, se gastó sus buenos europavos, las balas 7.62 con camisa de tugsteno y núcleo explosivo deberían destrozar cualquier cosa, la semana pasada le disparó a ese “Payaso” y salió volando hasta golpear la pared salpicando todo de sangre sin que su chaleco blindado le sirviese de nada.”

Mientras veo como las mandíbulas de una cara cadavérica se hunden en el cuello de Brito saliendo de él un chorro de sangre que me salpica en la boca. Noto el sabor de la sangre pues tengo la boca abierta y el fluido cálido chorrea por mi barbilla. Pero solo puedo abrir más los ojos al ver como ese ser sobrenatural levanta la cara y me mira con esos ojos sin vida, metidos en unas cuencas profundas y oscuras, con la cara despellejada mostrando prácticamente toda la mandíbula, que ahora está cubierta del rojo vivo de la sangre de mi jefe de escuadrón.

Como si no me hubiese visto vuelve a morder a mi compañero que cae con él al suelo entre estertores y sonidos guturales. En ese momento salgo de mi estupor; abro fuego y vacío el cargador. Después de 20 segundos de fogonazos saliendo por mi fusil, los disparos resuenan en el pasillo, ramificandose por el extenso edificio, haciendo que los ecos del estruendo llegen desde habitaciones alejadas donde las ondas siguen golpeando las paredes, y tras unos segundos, otra vez solo mi respiración agitada prevalece en el silencio.

Me quedo mirando, en el suelo solo queda una masa sanguinolenta por encima del cadáver de mi compañero, que mira al techo, con los ojos como platos y sin vida, con un rictus de horror posiblemente parecido al mio.

Hasta que oigo otro sonido. Cuando enfoco el haz de luz que sale desde mi fusil, por el pasillo central, veo aparecer un par de figuras caminando lentamente hacia mi. Al verme sueltan esos gruñidos que me hielan la sangre.

Aprieto el gatillo pero no me quedan balas.

Saco otro cargador de mi pernera.

Veo que aparecen más figuras.

Cargo mi fusil.

Oigo algo a mi derecha.

Enfoco hacia ese lado del pasillo y descargo una rafaga sobre un caminantes que no había visto. Una bala atraviesa su frente y cae desplomado.

Los muertos vivientes del pasillo central se acercan, disparo un par de rafagas que acaban con un par de ellos, pero detrás vienen más.

“¡Joder! Son muchos”

La adrenalina hierve dentro de mi y me doy la vuelta para correr como alma que lleva el diablo.

Siento hundirse unos dientes en mi oreja izquierda, trato de zafarme pero ya es demasiado tarde, el peligro llegaba por mi espalda. Al golpear con la fuerza hidráulica de mi ciber-brazo atravieso costillas y lo que deberían de ser unos pulmones, pero unas manos rodean mi cabeza y la cara de olor putrefacto me muerde justo debajo de mi ojo izquierdo, salpicando y haciendo que por él solo vea una lamina roja. Grito y dejo caer mi fusil, pero consigo reponerme y con el otro brazo arranco de un puñetazo la cabeza del ser que acaba de joderme mi hermosa cara de látex. Ya están encima de mi, con la fuerza de mi exoesqueleto empiezo a romper cabezas y hundir mis puños en los blandos cuerpos que se abalanzan sobre mi.

Los minutos pasan entre sangre y cada vez estoy más débil, no siento dolor gracias a los inhibidores neuronales pero me cuesta respirar.

Habiendo acabado con todos los seres que se abalanzaban sobre mí, el reguero de cuerpos que se puede ver con las luces tácticas de los fusiles caídos en el suelo, es grotesco.

Veo mi ropas y mi cuerpo hecho jirones, en algunos sitios resalta el color metálico de mis ciber-miembros. Saco el chute de “encaje negro” y me lo enchufo en el cuello. Rápidamente siento la revitalización surcar mis venas. Justo a tiempo para escuchar un gruñido que me eriza los pelos de la nuca debajo del zócalo de chips, justo a tiempo para enfrentarme a algo con lo que no contaba y que hace que un espasmo recorra todo mi cuerpo.

-Brito… No Brito… Por qué tío… Tu no…-

* * *

En un juego de rol como Cyberpunk siempre hay cabida a múltiples adhesiones terroríficas: Desde Aliens y horrores cósmicos que intentan hacer de las suyas en un planeta Tierra en declive, a mutantes o experimentos fallidos que pueden hacer estallar el caos.

Los infectados, caminantes o zombies son perfectamente introducibles en un entorno como el descrito en Cyberpunk, pues en un mundo que va cayendo en espiral y que ahora está siempre al borde del apocalipsis, darle el pequeño empujón es de lo más fácil y divertido. Muahaha.

¡¡¡¡ZAS!!!!

Ya tienes un apocalipsis zombie, ya tienes Zyberpunk.

Una partida de este maravilloso juego de mesa te zambulle en una excitante historia de sucesos aterradores (con el elegante aliciente de estar ambientada en el principio del siglo pasado) en la que la sucesión de turnos va narrando lo que les ocurre a una serie de personajes, que se ven involucrados, en un único y agónico intento, de salvar a la humanidad de los horrores cósmicos.

Aparte de ser uno de los mejores juegos colaborativos en el que se mantiene la tensión de supervivencia, todos los guiños Lovecraftianos lo imbuyen de un poderoso halo de loca fascinación y con esa carga del compromiso de hacer ciertas cosas cueste lo que cueste; por muchos corazones y cerebros pierdas por el camino.

Y es que en el Eldrich al final lo que más emociona y motiva, es ver como la historia de todos los personajes, es la que les hace conseguir el poder necesario para acabar con la amenaza que cae sobre la Tierra y ver que, por mucho poder que adquieras, sin tus compañeros no eres nadie frente a un poder superior.

En fin, una gran historia grupal en la que: El tablero es el mapamundi; hay muchos personajes diversos que van desde un periodista, pasando por una psíquica y llegando incluso a una artista marcial; los monstruos son abrumadoramente dispares y la amenaza va subiendo de intensidad; mientras, tu te cargas de armas y hechizos para combatirlos. Vamos, un poco de todas esas chuminarras que nos gustan tanto.

Creo que próximamente os enseñaremos un ejemplo visual de lo que es una partida, pero antes; contaré la historia de uno de los personajes de la última partida que jugamos, en la que desgraciadamente, fuimos aniquilados por el Señor de las Serpientes.

¡Que el innombrable no os encuentre!

Ahora que con estas cinco entradas he presentado a nuestros intrépidos supervivientes quiero explicar un poco como surgió esto de Collapsis. No se si he logrado trasladar, a estos personajes, ese matiz de personalidades con claroscuros que tanto me gusta. Para sentirlos como personas reales, en ellos creo que se tienen que mezclar bondades y maldades, conformando virtudes que no pueden desligarse de los pecados.

Arranquemos por el principio: Todo empezó con un sueño ajeno a mí.
Nunca se sabe de dónde puede venir la inspiración, pero las imágenes descritas esa mañana de domingo después de la frase; “he tenido un sueño rarísimo”, fueron el desencadenante de que, justo en ese momento, quisiera dejar constancia por escrito de ello.
(Espero que no fuesen sueños premonitorios)
Me invadió un sentimiento de premura tras lo que me habían contado con la persiana a medio subir. Con miedo a volverme a enredar entre las sábanas, me levanté y me puse delante del teclado. No tenía ninguna pretensión, solo me parecía que tenía que escribir para no olvidar, eso sí, con lagañas en los ojos. Resultó que según escribía las breves escenas, más tenía que escribir y así empecé con Collapsis.

Muchos ya sabéis que, estas entradas en el vloj, no son parte de la novela que empecé aquel día hace más de año y medio, pero puede que en un futuro estos personajes lleguen a juntarse con los de la ciudad tras los muros de hormigón, esos que en las 190 páginas que tengo escritas todavía no saben exactamente qué van a hacer.

Y es que este mundo post-apocalíptico que trato de describir, da cabida a múltiples entornos hostiles donde explayarse a gusto y poder desahogarse intentando decir que todo puede ser peor que en la realidad… aunque en el fondo no sea así.
Mi ficción la hago porque la necesito hacer, necesito convertir las locuras que ocurren ahora en cosas más terribles aún, meter a la humanidad en un atolladero monumental porque es su justo castigo y así expiar mis propios pecados de pereza por no involucrarme en la realidad actual. Necesito mostrar un mundo que no es tan diferente al nuestro para poder entresacar qué es lo que nos hace seres humanos e intentar entender qué queda de ello después de esta disección. ¿Cuales son los valores humanos que debemos fomentar para encontrar nuestro sitio en este mundo tan cambiante?
Vivimos en una sociedad que todo lo cuantifica y le pone clichés, de una rapidez voraz, donde no te da tiempo a ubicarte y si lo haces, descubres que eso ya ha cambiado, no sabes quien eres ni tienes las herramientas para saberlo, pues tu vida no la vives sino que la expones para que te digan como es.

Con la calma del apocalipsis apretó un stop para la humanidad e intento encontrarnos como individuos y como sociedad en un nuevo intento, donde necesariamente se tiene que reinterpretar todas las ideas y en la que seguramente se caiga en los mismos errores… o no.

Nos leemos!!!

P.D: Se que muchos queréis leer la novela, pero creo que tendréis que esperar a que haga una nueva revisión a conciencia… De momento espero que encontréis consuelo en esta historia paralela.

El señor de bigote hace que se pare la expedición. Lleva cinco minutos con la mosca detrás de la oreja y ahora hace callar a todo el mundo con un profundo “chsss”
No le gusta que le toquen las pelotas y no suele decir nada. Igual por eso cuando habla o hace algún gesto, como ahora, todos le hacen caso.
Aprecia que algo huele raro, pero no oye absolutamente nada y la verdad es que con la hierba alta no se puede ver demasiado.

“Esto no me gusta pero no es el momento de pararse”  Es lo que piensa mientras hace un señal para continuar, manteniéndose alerta, buscando un sitio adecuado para observar mejor los alrededores.

A sus sesenta y un años aunque tiene una bonita barriga, se mantiene en muy buena forma y sus nervios parecen tensar todos los músculos de su cuerpo al mínimo movimiento o cambio que percibe su penetrante mirada. Es el típico policía de la vieja escuela, nunca habló de ello pero se quitó la venda de los ojos cuando, nada más empezar en el cuerpo, participó en la trama de los GAL. No es que se le pudiera culpar de gran cosa y el que se destaparse la trama no tuvo ninguna consecuencia en su carrera, es más el haber hecho de chofer y ver lo que hacía su padrino, que le intentaba inculcar que la verdadera justicia era lo que ellos hacían, sirvió para que fuera uno de los informadores acerca de lo sucedido. Con el paso de los de muchos años se dio cuenta que, todas esas soflamas que le dictaba su mentor, no eran más que las patrañas que nos creemos para aguantarnos a nosotros mismos, la realidad es que su maestro era un verdadero hijo de la gran… Pero eso llegaría después, pues cuando metieron en la cárcel a su padrino, él tomó el relevo e hizo verdaderos vilipendios sintiéndose orgulloso de ello. El recuerdo está muy enterrado, pero la frase que utilizaba como advertencia previa; “si me tocas te mato”, que pocas veces era condicional y muchas el arranque de su furia interior sin pretexto alguno, sigue resonando en su conciencia a día de hoy.

Toda su juventud transcurrió así hasta que la experiencia en las calles le dio unos cuantos golpes que le hicieron cambiar, avejentandolo amargamente, pero este no es momento de mencionarlo y menos aquí por escrito. Son las típicas cosas que se confiesan sentados en un bar, con más alcohol en sangre del que el hígado puede gestionar.

Bueno, ahora mismo sus ojos se fijan en un promontorio con un grupo de árboles, prácticamente a la vera de la autopista, unas decenas de metros más adelante. Ya sabe a lo que se van a enfrentar y tiene claro que hay que hacer.

–¡Vamos! ¡Rápido! Ir a ese montículo con árboles ¡Estar atentos!– No lo dice a un volumen muy alto, pero el tono de apremio hace reaccionar a todos al instante.

Dan pedales como verdaderos diablos de la carretera. Empiezan a oír ladridos y gruñidos entre las hierbas a ambos lados de la carretera se ve movimiento entre las hierbas. Cogen un poco de ventaja y en esos momentos se ven saltar al asfalto resquebrajado, por encima de los quitamiedos, unos cuantos mestizos de lobos. Sus pelos desgreñados y fauces dentadas hacen que los perros y lobos no se diferencien entre sí.

Ya en el claro que hay alrededor del montículo, la orden dada con esa voz autoritaria que sólo los agentes de la ley poseen, se oye alta y clara –¡A los árboles! ¡Venga correr!– Ya saben que no es moco de pavo enfrentarse a una jauría de estos perro-lobos y es que cada vez son más numerosos.

El cuchillo de monte que saca nuestro veterano brilla a la luz del sol, pero eso no amedrenta al primer perro. Mientras salta hacia él, el tiempo se ralentiza; puede apreciar que aunque se asemeja a un pitbull tiene más pelo, que de su enorme mandíbula, múltiples chorros de babas se descuelgan de los dientes al aumentar la apertura entre ellos, casi puede percibir el olor de su pelaje asqueroso acercarse más y más, hasta el instante en que están mirándose frente a frente: Los ojos del perro llenos de frenesí, los suyos gélidos como el hielo, ambos preparados para matar.

Rápidamente se desliza hacia un lado a la vez que clava su cuchillo de monte en el cuello del perro feroz.

No espera a que lleguen los demás perros, ayuda a la flacucha a subir cuando un perro le clava la dentadura en su gemelo. Da una patada refleja y se libra del atacante cuando se queda atónito al ver lo que aparece en el claro.

No duda en subir tan rápido como puede sin ver cómo, infructuosamente, otro par de perros-lobos intentaban alcanzarle saltando y raspando con las garras la corteza del árbol. Pero después de ese primer intento, los canes ya no se fijan en él, se quedan mirando la imponente figura que ha entrado en el claro y se mantienen a la expectativa, en posición de guardia, gruñendo con fiereza, los ojos clavados en la nueva presa… o amenaza…

Una tarde noche, pues en una cervecería nunca sabes cuando termina la tarde y cuando empieza la noche, entre buena birra artesanal y buen sushi, barruntábamos acerca de este nuestro “vloj” y de cómo iba a ser:

“A ver chicos, no os olvidéis del apartado de juegos de mesa. Es más tengo que acordarme de seguir mirando a ver dónde encuentro fundas para el Eldritch” comentaba Aure.

Justo en ese momento una bombilla de fluzo se enciende en la cabeza de Mr Master:

“Meca, si tengo en la mochila el juego de dado(errante)s de Catan!!! Y sin estrenar!!” Max Power se acababa de llevar todas las papeletas de la próxima mochila hambrienta

“A qué esperas!! mueve el culo y sacalo!!” grita superunknown

catan

Ahí iniciamos una partida a tres, tirando dados y haciendo cábalas, entendiendo mal las reglas y llamando a los caballeros ingenieros, a las piedras picos y a las ovejas pastos. (Lo de los picos igual viene del Saboteur…)

Todo muy bien y entretenido hasta el final. A una tirada no se sabía el vencedor.  Max Power llevaba ventaja pero en ese lid poliédrico sólo podía quedar uno, y Superunknown con su tirada definitiva podía hacer la ciudad por excelencia, la ciudadela de 30 puntazos, la Minas Tirith de las ciudades!!!

Era un momento de encumbración o de amarga derrota.

“Rol&Roll daditos, Rol&Roll

La primera tirada destacó más por la retahíla de improperios y cagamentos soltados que por los dos maderos y dos arcillas sacados que solo permitían hacer tristes caminos. “Carretera y manta” esta muy bien para el inicio del juego, pero no para ese momento crucial…

…La segunda tirada fue sublime. Dos trigos y dos picos!!! A un solo pico (perdón piedra no pico) de la victoria máxima. Uno solo!!!…

…Más la última fue la clásica tirada “daderrante”, pero esta vez para mal. Oooooohhhh, no hubo gloria para Superunknown, pero aún faltaba por sumar las cantidades y eso fue una ardua tarea después de haber trasegado unas cuantas pintas de los caldos deliciosos.

69……………Bonito número Aure, si señor.

76 – 2 = 74….por no haber sacado nada en la última tirada.

superunknown estaba alicaído pues suponía que Max Power tendría bastantes más puntos.

78 !!!!!!!!!!!!!!! ¡Solo tiene 78!!! No puede ser!!!

IMG-20151109-WA0003

Entonces con un triste poblado de 4 puntos superunknown habría ganado, por lo que no tenía que haber ido a saco a por la ciudadela!!! Incluso con haber hecho las dos carreteras de la primera tirada, se igualaba los 78 puntos de Max Power.

“Y tu malandrín diciendo que solo me servía la ciudadona. Ah bellaco, mira, mira como saco la tirada para hacer un pueblo de 4 puntos”

Y así fue, ya a posteriori, sin otro motivo que el de demostrar que podía haber ganado, por el mal perder de los apasionados de los juegos, superunknown hace esa tirada.

“Si!!!! Toma!! ahí tienes el pueblucho ganador”

“Jajajaja TERUEL EXISTE!!! Haber sacado la tirada antes Jajajajaja”

“jajajaja pero el ganador soy yo”

Y así entre risas se volvió a casa;

Uno con la satisfacción de haber demostrado que podía haber ganado y gritando por la calle el eslogan sugerido por su amigo ¡TERUEL EXISTE!!!

El otro satisfecho por ser el vencedor de la velada y por el calor de la buena cerveza en la barriga.

Y el último feliz de ver disfrutar a sus amigos y de haber probado por primera vez Sushi.

Si, fue una noche de primeras veces para todos y así esperemos que muchas más, pues siempre hay algo nuevo que probar.

Esta semana en cambio tocó Magic, pero seguro que eso lo teneis muy visto.

 

P.D: Aure a ver si escribes algo para el querido “vloj”

Los grandes denostados de la fantasía han sido siempre los orcos. Son seres que también tienen sentimientos y que el desprecio que todos sienten hacia ellos no se ha podido lavar ni poniéndolos como una raza bastante elegible en el D&D, ni con la campaña de apadrina un orco, ni siquiera con el acercamiento hacia el mundo orcuño de los chicos de Luna Muerta con su juego de cartas. De esto último quería hablar en esta entrada, pero antes hay una cosa que me preocupa sobre manera, pues como no sabemos mucho del mundo orco y además últimamente estoy un poco feminista no paro de preguntarme:

¿Dónde están las mujeres orcos y a que se dedican?

Mi teoría es que las orcas mandan y se dedican a cosas más prácticas, dejando apartado al género masculino y solo utilizándolo para la procreación. Estos machos desprestigiados forman comunidades donde la frustración de ser inferiores los hace desarrollar la violencia y por eso se venden al mejor postor, simplemente para cubrir la falta afectiva tan grande pues, después de ser destetados, son desterrados de la comunidad femenina. Hay toda una lucha entre los clanes liándose a mamporros para decidir cuál de ellos elige a los más fuertes por combate, a los cuales se les permite ir al subsuelo donde, en el Salón de la Semilla, se les deja a merced de las féminas y sin saber muy bien el cómo, fecundan a las madres orcas…

Bueno, creo que ya se me ha ido bastante la pinza, aquí hemos venido a hablar de un juego de cartas por el que hemos apostado. En estos momentos hay un crowdfunding que irá destinado a la impresión y distribución del juego.

Unas buenas ilustraciones y por lo que he podido ver un sistema de combate bastante divertido.

¡Echarle un ojo! Espero que os apuntéis al carro de tirar para lo de casa, pues últimamente se están desarrollando muy buenas ideas y esperemos, que gracias al apoyo de la gente, puedan ir desarrollándose adecuadamente.

También quisiera reseñar mi simpatía hacia el sistema crowdfunding para estos proyectos donde puedes ver el proceso de elaboración y como son los prototipos, pudiendo hacer una elección en base a cosas concretas y fomentando que salgan adelante sintiéndose partícipe de ellas.

¡Daros prisa que solo queda una semana!!!

P.D: Para más información aquí tenéis el Facebook de Luna Muerta

Comer los suaves y húmedos labios de Rosa es lo que ocupa el pensamiento del larguirucho de camisa hawaiana, que por cierto, ahora mismo la tela de esta camisa, mojada por su sudor, está más húmeda que esos labios que anhela. Demasiados labios han sido lengüeteados impúdicamente por nuestro divertido ligón y no sólo los que tiene ahora en mente… Habiendo sido un médico sin fronteras debería saber los peligros que puede conllevar, a nivel de enfermedades de transmisión sexual, su promiscuidad en una población que no dispone de los controles adecuados de antaño, pero claro, él es el único médico y pone las reglas en relación a estos menesteres. Además le es demasiado querido preservar su actividad sexual y la dependencia sentimental que le tienen sus pacientes femeninos, como para andar con miramientos sobre coger algún mal bicho.

Lo gracioso es que pocas personas se dan cuenta de a qué nivel está metido en un entramado de sentimientos y amoríos con toda la población. En realidad esos juegos de seducción, de manipulación sociológica y de abyección hacia el amor, no dejan de ser un desarrollo de su loca filosofía hippiosa en la vida. Y es que nunca antes había encontrado mejor caldo de cultivo que esta Covarrubias post-apocalíptica le estaba proporcionando, y más siendo uno de los primeros en llegar al pueblo.

La verdad es que no hay que echarle en cara a nadie la situación por la que, David, el alcalde de nuestro querido pueblo, tuvo que hacer que, su problemático médico, se largara en esta expedición. Muchos envidian al médico del pueblo, otros lo odian enconadamente, pero a la gran mayoría les parece una de las personas más encantadoras del lugar y es que su atractivo es innegable y su simpatía impregna el ambiente de risas por doquier. Muchos que lo intentan imitar quedan como auténticos payasos, otros muchos lo insultan desvergonzadamente, pero la coquetería y modestia (seguramente fingida) le hace salir indemne de toda controversia. No nos olvidemos que es el único médico y además muy respetado, sobretodo después del enfrentamiento que tuvieron con los malditos renegados.

Además en Covarrubias no hay muchas parejas… Bueno, en eso quizás también tenga él algo de culpa… Se siente un salvador y un dador de amor ejemplar, se siente instrumento y no puede entender que la gente se pueda enfadar con él, pero se enfadan… y mucho… es más, es precisamente por su seguridad el que se le haya mandado ir a por medicamentos en unas vacaciones forzosas y el morado en el ojo que se le ve mientras pedalea, así lo atestigua.

Tampoco puso reparos aunque tuviese una apretada agenda de “consultas”, sus tratamientos amorosos, que duran una semana, tendrán que ser pospuestos y las mujeres de la comunidad no van a estar muy contentas… Sí, sí, cada semana una mujer que necesite amor, así es nuestro Doctor Amor. Y claro esta semana estaba encantado con la idea de disfrutar de sus citas con Rosa, una de sus pacientes favoritas.

Por eso anda un poco rabiado, aunque en su fuero interno, sabe que necesitaba salir de Covarrubias y que, todo este lío que tiene montado en el pueblo, es simplemente para sustituir su ansiado estrés de los conflictos armados. Sí, sus destinos como agente de médicos sin fronteras siempre fueron bélicos, en África vivió siempre rodeado de guerras y nunca pudo estar más de un mes sin volver allí:

La adrenalina de los momentos peligrosos allí en plena zona de combate, con la presión de curar a guerrilleros con heridas graves, el ver como se llenaba de la sangre de esas pobres gentes, el intentarlas salvar mientras se les escapaba la vida poco a poco…

Por eso le gusta pensar que fue una suerte que Collapsis ocurriera cuando estaba en España, pues como español se sentiría muy mal si en tiempos tan aciagos no llegase a estar cerca de su hogar. Al menos así no sufrió la tortura que sería no saber si le quedaba algún pariente o amigo vivo. Igual todavía le queda algún amigo, pero familia no, esos ya los había enterrado…

Menos mal que nuestro amigo médico siempre será soltero y no tuvo que pasar, como muchas otras personas en el pueblo, el sufrimiento de ver a su pareja colapsar.

Pero como les dice él a sus pacientes:

Siempre nos quedará el amor