Colapsis (8) ¿Estas grabando?

Humo resaltando por encima de las copas de los árboles. Grito. Casa aislada a la vera de un bosquecillo. Cerramiento muro de piedra lleno de malas hierbas. Antigua construcción reformada, de dos plantas, una de piedra deteriorada por el paso de los años, otra moderna con un techo de paneles solares. Piedra gastada y hierro forjado, brillos de cristal oscuro. Ventana abierta por donde sale el humo. Insultos saliendo por ella, de una densidad tan pegajosa como el oscuro humo. Cristal sucio y polvoriento de otro ventanal, tras el cual las figuras se mueven a través de un estático e inmóvil mobiliario; cocina, comedor, salón, recibidor, parecen espectadores esperando lo peor dentro de la niebla de humo…

Cocina donde una pota en precario equilibrio sigue soltando los vapores de una comida quemada. La vitrocerámica está apagada, pero brilla un fulgor rojo anunciando que uno de los fogones está todavía caliente.

Comedor con una enorme mesa que cojea por un peso que no para de moverse encima de ella, cojea como tratando de desembarazarse de esos actos que la perturban.

Salón donde una alfombra se humedece de sangre que mana de una piel abierta, intentando consolar y enjuagar tal lloro afligido, absorber toda la pena de lo acaecido.

Recibidor desde el que entra el aire puro por una puerta entreabierta, como tratando, sin demasiado éxito, liberar al ambiente denso y sofocante.

Un hombre grabando con un móvil. Moviéndose pausadamente, con firme pulso, enfocando la figura inerte, recorriendo con el objetivo centímetros de piel, recreándose en la muerte, cual mosca encima de un cadáver.
Golpe seco. Un tipo con un cuchillo y una chica tirada encima de la mesa de madera labrada. La mesa deja de cojear.

Estas siendo muy mala.

Mujer grogui medio noqueada. Un cuchillo dando palmadas en un carrillo hinchado remarcando cada palabra. El filo deslizándose sobre unos labios reventados bajando hasta la camisa y cortando suavemente los botones mostrando, el pecho agitado y convulso de una respiración acelerada.

¿Estas grabando?

Gesto afirmativo. Sonrisa depravada. Movimiento lento delante del cámara lamiendo el cuchillo ensangrentado.
El filo lavado con babas se desliza desde el pie recorriendo curvas hasta el pecho.
Un corte preciso que demuestra un filo afilado, hace saltar un último botón que rueda por las baldosas de color indefinido.
Un último botón que se libera del hilo que lo aprisiona a la camisa, que se abre desbordando un seno abundante, que desvela una necesidad.
El botón rueda. Rueda siendo grabado por el móvil, rueda hasta tocar el zócalo bajo la ventana de la cocina.
El móvil se eleva. Por un momento encuadra una cara reconocible; el rostro de un Andrés  que abre la boca al ser sorprendido. El individuo que está grabando queda con la misma cara de susto que nuestro conocido doctor.
Antes de poder decir nada sus ojos se abren desmesuradamente.
Sigilo y un fuerte impulso que llegó por detrás.
Impulso que hizo penetrar hasta el mango un cuchillo de monte.
Cuchillo de monte que al salir del cuerpo salpica.
Salpica de sangre el móvil que cae al suelo.
Suelo de color indefinido que se vuelve carmesí con la sangre que brota del pecho, sangre sin alma, sangre de un cuerpo vacío que ha caído a las baldosas definiendo un nuevo contorno.  

El móvil sigue grabando desde el suelo, graba a Enrique, brazo y cuchillo gotean desde arriba. Una de las gotas cae y deja en fundido en rojo la imagen de furia de Enrique.
Furia estática que queda grabada así en un aparato que ya no sirve para este mundo, ya no sirve para lo que servía, sólo una función limitada. Solo graba a un par de pervertidos que creen que son las nuevas estrellas del porno. Creen preservar la decadencia de una civilización pasada. Creen que sus películas los hacen únicos e inigualables…

Creen…

O creían…

Se acaba de recoger el sonido de un disparo, queda almacenado como información digital de unos y ceros.

…Cero

1 comentario

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *