Contextualizando el Sabbat I

The_Sabbat

Ya se ha hablado antes del Sabbat en anteriores entradas de Contextualizando Vampiro “La Mascarada”, sin embargo para hacerle honor presentaré más en profundidad a la Espada de Caín, ya que no deja de ser parte del epicentro de Mascarada, y sin duda un buen elemento narrativo tanto para Masters, como para jugadores deseosos de luchar contra los indeseables antediluvianos…o al menos intentarlo.

El Sabbat puede ser muchas cosas (violento, salvaje, monstruoso) pero sin duda alguna, la descripción que se le da así de buenas a primeras como secta de chupa sangres monstruosos, es incompleta. Para bien o para mal hay más detrás de la sangre y entrañas. El Sabbat es ante todo una secta de vampiros en pie de guerra contra todo aquello que no sea Sabbat (y a veces ni tan siquiera), se consideran la única secta mayoritaria de vampiros que no solo reconoce la existencia de los antediluvianos, sino que además lucha abiertamente contra ellos y contra sus marionetas, considerando al resto de organizaciones vampíricas como parte del problema y no la solución. Por otro lado la secta se jacta de ser la única secta con vampiros libres y fieles gracias a sus ritos y juegos, que sirven para unirlos y animarlos.

Sin embargo la libertad del Sabbat juega tanto en su favor como en su contra. La secta respeta la libertad de sus miembros siempre que estos sean fieles a la secta y la sirvan lo mejor que puedan atendiendo a su llamada a las armas cuando sea necesario, lo cual es entendido de distinta manera por sus integrantes, y ha dado lugar a diversas facciones políticas dentro de la misma que son las siguientes:

Status Quo:  Son aquellos vampiros, en su mayoría Lasombras y Tzimistes, que mantienen las cadenas de sus subordinados ligeras para que gocen de su libertad lo suficiente, pero que luego hacen que cumplan con su cometido respecto a la secta, verbalizando las ordenes más como peticiones pues son conscientes de la volátil naturaleza de los sabbats. Intentan mantener un orden dentro de la secta y una férrea resistencia contra la Camarilla. Quieren mantener las cosas como están en la actualidad, con los Lasombra al frente de la Espada de Caín.

Moderados:  Partidarios de la idea de que los sabbats merecen una mayor libertad, se oponen al estructuralismo que ha llevado a la secta el Status quo. No les gusta que se hagan las invasiones sabbats a ciudades de la camarilla sin un buen motivo, y aunque fieles a la secta, cuestionarán aquellas ordenes del Status Quo que no consideren adecuadas. Esta facción a logrado el apoyo de un gran número de anti clanes dentro de la secta.

Lealistas: Esta facción de vampiros dentro del Sabbat en principio conformada principalmente por Brujah y Ventrue anti tribu consideran que cualquier institucionalización u organización de la secta se contrapone a los principios del Sabbat. El Sabbat se edificó sobre la libertad de todos los vástagos, y los lealistas critican al Status Quo e incitan a otros componentes de la secta que hagan lo mismo y cuestionen su ordenes, ya que eso es lo que ha hecho y hace grande al Sabbat. Aún mostrando rebeldía, los lealistas no han ocasionado ningún percance al bienestar de la secta y apoyan e instan sin pensárselo dos veces a recuperar territorio para la secta.

Ultraconservadores: Representados por los miembros más viejos de los clanes que conforman el Sabbat, son partidarios de un gobierno autoritario que centralice el poder de la secta y que deje de lado el infantilismo que supone la “libertad” antes de la llegada de las noches finales. El Sabbat  tiene que estar preparado , y para ello debe contar con un líderes fuertes y disciplinados. No obstante aunque cuestionan las decisiones del Status Quo del mismo modo que otras facciones, acatan sur ordenes.

La inquisición: El infernalismo es un grave problema dentro del seno del Sabbat. Los adoradores del diablo y practicantes de hechicería oscura se hacen hueco dentro de las filas de la secta corrompiendo a sus integrantes y poniendo en peligro sus almas y las de otros cainitas incautos. La inquisición se conformó para buscar juzgar y erradicar a dichos herejes sin pestañear. La inquisición posee miembros poderosos e influyentes y castiga de forma retorcida y cruel  a aquellos encontrados culpables, además teniendo la capacidad de deponer de su cargo a arzobispos, obispos, ducti, sacerdotes de manada y cardenales. Suelen hacer viajes por las ciudades, sin avisar de antemano de su llegada, y su sola presencia, sirve para incomodar hasta al Arzobispo local.

La Mano Negra: La fuerza militar de élite dentro del Sabbat es un misterio dentro de la propia secta, llegando a ser considerada como una subsecta. Poseen poderosos vampiros que pueden ser convocados para invasiones y misiones de alta importancia para la secta, aunque su uso pone incómodos a los Arzobispos dado al secretismo de la Mano…¿o es posible que exista otra razón? El caso es que la Mano ha resultado ser una fuerza implacable y fiel a la secta, que en más de una ocasión ha sido fundamental para el Sabbat y un buen cuento de terror para la Camarilla. Los miembros pertenecientes a la Mano Negra tienen una marca en forma de media luna en la palma de su mano que resulta imborrable. Se les niega el derecho de convertirse en paladines del Sabbat, probablemente por la rivalidad poco amistosa que existe entre esta y la inquisición.

Continuará…

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