Jugadores Tóxicos

cthulhu005

Mas tarde o temprano te pasará. Encontrarán la forma de explotar una regla del manual en su beneficio, intentarán monopolizar la partida sin darle la oportunidad de actuar a otros jugadores, pondrán en cuestión al master y hasta le protestarán cuando las cosas no se tercien en su favor. Si señores, más tarde o más temprano esto pasa, y estos sujetos son los jugadores tóxicos.

1º El héroe: Este jugador piensa que jugar a rol es equivalente a jugar al WoW (World of Warcraft) LoL (League of Legends), Elders Scrolls (Online, Skyrim, Oblivion, etc) o cualquier juego de rol donde se pone en la piel de un héroe legendario que todo lo puede y al que todo el mundo adora o teme. La actitud de estos jugadores tiende a ser temeraria y muchas veces inconsciente, no solo por poner a su personaje y al grupo en peligro al precipitarse, sino por crear situaciones absurdas o dañinas por no tomarse con un mínimo de seriedad la coherencia de la narración. Conclusión, la muerte para este personaje es beneficiosa, aunque pueda parecer drástico pensarlo de esta manera, como me dijeron mis veteranos, no es el master quien te mata si no la coherencia de la historia. Así pues, si apuntas con un arma a un poli o le encañonas porque te apetece, o te pones a insultar a una Semilla Estelar de Cthulhu, o sin ir más lejos amenazas con tus disciplinas a un Príncipe en su dominio… ¿qué esperas que ocurra?.

2º El líder: Da igual las opiniones o turnos de otros jugadores, este en concreto será el primero en dar órdenes o en correr a hablar u hacer aquello que se tenga que hacer, también recriminará o no tolerará las decisiones de otros jugadores a no ser que apoyen la suya. Sobra decir que un comportamiento tan egocéntrico acaba cansando y deteriora la mesa de juego, ya que un jugador desea actuar y ver como sus acciones tienen un efecto en la trama. En lo personal no me gusta tener este tipo de jugadores, y solo he tenido dos casos, uno de ellos muy aislado. Una posible solución  es tan sencilla como que uno de los PNJ lo ridiculice, no le preste atención, o enfoque su atención en otro jugador. También otra posibilidad es tan sencilla como que un jugador no puede ser bueno en todo (siempre necesitarás a alguien que sepa hablar bien, otro que sepa pegar, otro que se le dé bien curar, robar o lanzar hechizos… lo que sea) y fracase en su empeño de monopolizar la acción, o que simplemente el resto de la mesa decida dejarlo de lado con sus decisiones más o menos acertadas.

3º El asesino: Bien sea por sentirse superior, por desahogo, o por simple diversión ocurrirá que un personaje mate a otro o se anteponga a sus intereses actuando en su contra… esto no es necesariamente malo, SIEMPRE y cuando el clima general de la mesa sea bueno y exista una razón de peso. Por ejemplo, en Vampiro no resulta raro que en algún momento en el grupo los personajes hagan sus propios aliados y los intereses que tengan vayan en detrimento de los  de sus compañeros, no obstante esto no tiene porque acabar en una sangría, sino más bien en una rivalidad política apasionante y entretenida que puede tener ganadores y perdedores. Ahora bien , el asesino se caracteriza por soplársela completamente el motivo, es malo porque sí, y solo quiere acabar con sus compañeros por diversión, sin rolear su personaje con sentido y lanzando dados explotando sus características para ocasionar una orgía de sangre. Siendo muy perjudicial este tipo de planteamientos en una mesa de juego normal, con un juego no apto para ello (siempre podrían estar jugando así la mesa porque quisiera, o estar en una partida de PARANOIA) ya que se crea un clima hostil y estropea el buen rollo y las ganas de pasar un buen rato bajo la fantasía de estar jugando una especie de PVP sin sentido dentro del desarrollo de la historia, que lo que puede acabar logrando es que dé al traste con la partida y con las ganas de jugar. He tenido un caso en mi mesa de juego, que también reunía características de los dos puntos anteriores (una joya vaya), que la primera vez que perdió su personaje fue por quebrantar de forma brutal la mascarada apareciendo con una espada ósea en el club de un Primogénito haciéndose pasar por un PNJ de la Camarilla que ni siquiera había matado y sin retocarse las cuerdas vocales, la segunda vez por no ser buen líder de manada, llevar la contraria a su sire y amenazarle siendo un Lasombra (sí, habéis leído bien), y la tercera tras intentar por todos los métodos cargarse de forma muy poco disimulada y sin interpretación ninguna a sus compañeros de cuadrilla (al final fue la cuadrilla quien le hizo desaparecer a él). Cabe decir que estos jugadores acaban perdiendo el interés en el juego rápidamente cuando las cosas no les salen como ellos esperan. No obstante siempre debería contemplarse la posibilidad de jugar al margen de jugadores que desean reventar así el juego , o hablarles muy claramente. Si no, que cojones, no hay porque aguantar chorradas, guarda tus libros de rol, y ya encontrarás a gente más civilizada con la que jugar.

4º El entendido: Este jugador se ha leído tanto o más del manual de juego que el master, y es un autentico dolor de huevos. Antes de comenzar con este tipo debemos dejar clara una cosa. El master crea una partida con la que tanto él como la mesa de juego se divierta, es una historia que se escribe entre todos, y los jugadores son los protagonistas, ahora bien, se supone que el master es la autoridad de la partida, es el juez que determina que reglas se aplican y como, para hacer un juego justo y divertido. No necesita tirar dados para matar a nadie, con que lo diga es suficiente para que esté muerto, es quien dirige la partida y punto. Por supuesto esto no significa que no deba ser equilibrado y justo (si no nadie jugaría) pero cada master pone sus propias reglas y hay que respetarlo por el bien de la historia. Entendido esto, “El entendido” cree poder pasar por encima del master, explotando las reglas del manual en su beneficio y objetando y criticando al master porque las cosas no son literales al manual, o porque simplemente no le deja tener la chuche que quiere. El manual es una referencia y el master es quien aplica las reglas; habitualmente si aplica unas y no otras, es porque así el juego marchará mejor o porque lo que tenía así pensado para esa historia. Por esto, si una mesa no tiene respeto por su master y sus decisiones a la hora de establecer los criterios según los que se va a jugar apaga y vámonos.

* * *

Jugar a rol es un evento social muy enriquecedor y divertido. Es una oportunidad genial para tomarte y picar algo mientras te sumerges en mundos de fantasía, ciencia ficción, misterio o terror, pero recuerda, lo importante es divertirse con tus colegas, y como decían en Hacia Rutas Salvajes : “La felicidad es solo real si es compartida”.

6 comentarios

  1. Muy bueno, te faltaría el vengo a la partida porque no tengo otra cosa que hacer y se dedica a interrumpir la partida explicando sus actividades semanales, juegos, películas, series. O que se dedica a jugar con el móvil mientras no va con el la partida.

    1. Eso en partidas largas y distendidas es bueno pero siempre hay que mandar al orden. Yo el móvil lo uso para mantenerme despierto y nunca porque no me guste la partida (multitarea) aunque se que puede ser bastante irrespetuoso.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *