Max Power, otro PJ más

¡Buenas y soleadas! Me presento: soy Max Power, uno de los PJs que escribirá en este blog. Me gustaría centrarme principalmente en escribir partidas, pero bueno, ya veremos lo que sale del teclado. Sea como fuere, sirva este texto a modo de presentación y de curriculum-frikae:

Mi gestación como friki empezó hace algo más de 20 años durante una partida de Hero Quest. Luego cumplí 12 años y me regalaron La llamada de Cthulhu. En muy poco tiempo vinieron el Runequest y el Stormbringer y desde entonces puedo decir aquello de “Greg Stafford es mi pastor, nada me falta”.

A pesar de llevar en esto tal que 21 añazos, no me considero un jugador de la vieja escuela. Sí soy, desde luego, de la generación de JOC y viví en todo su esplendor la edad dorada de los juegos de rol en España. Cuando digo que no soy old-school me refiero a que durante mi formación rolera apenas tuve que lidiar el GAC0 (que tiene nombre de demonio gloranthano, no digáis que no) y muchos de los conceptos propios del D&D en sus múltiples encarnaciones. Es más, mi primera campaña como jugador de AD&D coincide con mi segunda crónica como Máster de Mago 🙂

Mi primeros años roleros estuvieron marcadas por los juegos de JOC. Jugábamos extensas campañas de Runequest, La llamada de Cthulhu, el Señor de los Anillos y Pendragon. También jugamos muchísimo a Cyberpunk 2020, aunque más como juego de acción que como drama cyberpunk.

Luego ya en la adolescencia le dimos duro sobretodo a Vampiro y Mago. En aquella época llegué al demencial punto, en el último año de instituto, de dirigir 6 días a la semana una crónica Vampiro: por la mañana con un grupo y por las tardes con otro. Afortunadamente, cuando abortaron publicaron la 3ª edición de Vampiro yo ya lo había dejado.

Los años pasaron, la vida cambiaba y las mesas de juego también. El periodo entre la adolescencia y la actualidad fue un poco raro. Puede que hubiese un enfriamiento a mi entorno respecto a los juegos de rol o puede que yo mismo estuviera desconectado del mundillo friki. También, por primera vez, fue una época en la posiblemente jugué más que dirigí. Durante estos años le dedicamos nuestro tiempo especialmente a Vampiro el Réquiem y Anima.

Después de eso tocó cambiar de ciudad por cuestiones laborales. Nuevos frikis y nuevos mundos por explorar. Entre otros juegos, me embarqué en 2 campañas de largo alcance a viejas glorias que no habia catado aún: D&D (el de la caja roja) y Traveller. También dirigí una campaña del Señor de los Anillos con 10 jugadores e incorporando mecánicas para miniaturas. Fue todo un reto que hasta me llevó a leer las reglas por primera vez. Una locura, vaya.

Finalmente, desde hace dos años y algo estoy de nuevo en mi ciudad original, con una nueva mesa formada por gente de siempre y gente nueva, con partidas interesantes como jugador y como Máster. En estos últimos años el principal añadido a la mezcla rolera de siempre es Fate, sus aspectos y sus dados rarunos.

¡Nos leemos!

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