Personajes no jugadores

dtd-photo1

Piénsalo, ¿Qué mejor forma de involucrar a los jugadores en una partida? Sí, el ambiente es muy importante, una descripción que ponga a los jugadores en situación, que se hagan una idea de lo que tienen alrededor y de que posibilidades se les abren. Pero sin duda uno o varios PNJ serán los que acaben poniéndole la guinda al pastel.

Los personajes no jugadores (PNJ) son la máxima expresión creativa del master, ya que por encima de una buena historia, sea épica, misteriosa o tétrica, el buen uso de los mismos son los que acaban perfectamente de ambientar, dar carisma a la historia y en última instancia lo que mejor recuerden los jugadores cuando la partida acabe, o cuando se los vuelvan a encontrar.

Es por todo esto que crear una serie de buenos PNJ resulta imprescindible para una buena trama, ahora bien, no son solo un elemento decorativo que hace bonito, ni la manera de que los jugadores obtenga cierta información, o un enemigo al que tengan que eliminar. Los PNJ bien pensados y bien usados hacen que el mundo esté vivo y sirven para que los jugadores vean las acciones que hagan en ese mundo reflejadas. ¿Así que tuviste desavenencias con uno de los primogénitos de la ciudad y ahora los nosferatu te dan la espalda? ¿Hay un tipo de aspecto siniestro que te sigue conjuntamente a otros por la ciudad  porque el Príncipe no compartía contigo tu ilusión por cometer amaranto? ¿Robaste un importante libro ocultista y ahora las sombras se mueven a tu paso? Esto y mucho más, hace que las decisiones, acciones, y opiniones de los jugadores sean contempladas y juzgadas por los personajes del master.

Ahora bien, aunque sean divertidos y parte del alma de las partidas hay algunas cosas sobre los PNJ que hay que tener en cuenta, al margen del juego o como se juegue:

Actor, no estrella: No importa lo muy currado, carismático o útil que pueda resultar un PNJ, no debería eclipsar en ningún momento por completo a los jugadores. Puede tener momentos de protagonismo, que forme parte del grupo de los jugadores o que incluso sirva como apoyo a los mismos en situaciones con pocas probabilidades de éxito, pero los protagonistas son los jugadores, y puedes desmerecer su trabajo o romper con el dinamismo de la partida si no se sienten útiles o enfocas demasiado tiempo en un PNJ.

Desafíos, no imposibles: Sí, hay PNJ que probablemente estén pensados para no ser “tocables”, no al menos fácilmente,  que sirvan como un “deux ex machina” para aquellos jugadores que apunto de palmar puedan ser rescatados en último momento, o villanos tan fuertes, o bien preparados que un enfrentamiento directo sea totalmente desaconsejable. No está mal, pero si se abuso de los PNJ imbatibles, o hiperchulos que no dejan actuar, o que en comparación con los personajes son desproporcionadamente fuertes y se pasan por el arco del triunfo a los héroes de la historia. Esto no solo es absurdo, sino que abusar de ello llevará a los personajes a la frustración, al no poder derrotarlos, o al depender totalmente de ellos. Un PNJ de este tipo no solo ha de ser muy limitado, sino que ha de ser inteligentemente utilizado para no interponerse de forma brutal a las elecciones de los personajes y sus consecuencias (por muy fatales que sean).

No hace falta pensar todos los PNJ de una partida, pero si merece la pena trabajarse los más relevantes con tu toque personal y con vida propia que meta en líos, ayude o simplemente tenga una relación amor odio con tus jugadores. Piénsalo si quieres en el ámbito de los videojuegos, a esos malos carismáticos o protagonistas inolvidables que tanto atraen y que contribuyen a hacer de una historia, una buena historia.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *